09 noviembre 2005

PITUDEFEANDO

¿Vas a enviar un documento de Word por email? ¿Es un documento importante, cuya apariencia has cuidado con mimo hasta el más mínimo detalle? ¿Tu Currículum Vitae? ¿Una oferta para un importante cliente?

¿Y has pensado en incrustar las fuentes en el documento? ¿Ya sabes cómo maneja Word los estilos y qué puede ocurrir cuando el destinatario abra el documento en su computadora? ¿Los estilos se guardan en el documento, en la plantilla del documento o en ambos? ¿Qué ocurre cuando faltan o hay conflictos? ¿Es mejor usar la plantilla normal o una propia? ¿Qué ocurre cuando el destinatario no tiene la misma plantilla que nosotros? ¿Qué ocurre con estilos del mismo nombre en nuestro documento y en la plantilla del destinatario?

Si no sabes responder a estas preguntas, has de ser muy consciente de que tus esfuerzos por embellecer el documento pueden convertirse en una colección de horrores en cuanto el destinatario abra el documento.

La ignorancia es atrevida y muchas veces habrás oido que Word es un programa simple, sencillo o fácil. Es mentira. Word es un programa complejo (para bien y para mal). Y los problemas suelen aparecer en cuanto el usuario novel comienza a hacer sus primeros pinitos y, sin un conocimiento profundo de lo que está haciendo, empieza a utilizar herramientas "avanzadas". Pero el problema no sólo está con los documentos de Word: nada te garantiza que un documento que escribes con un programa no vaya a ser abierto por el destinatario de algún modo que modifique su aspecto. O puede ocurrir que a ti te interese que el destinatario no pueda modificar, ni involuntaria ni voluntariamente tampoco, el documento.

En estos casos en los que vayas a publicar un documento que consideres finalizado y sobre el que no quieras que se realicen (voluntaria o involuntariamente) cambios, es una buena idea transformarlo en "pdf". El pdf es un formato muy popular. Para leer estos ficheros se necesita el Acrobat Reader, un programa gratuito de Adobe que puedes descargarte por internet, si es que aún no lo tienes.

Para crear nuestros "pedeefes" necesitaremos también un programilla que lo haga. ¡Manos a la obra! Recurriremos, para variar, a nuestro amigo Google. Y como no andamos muy sobraos de pasta (y si no, dame aaarrgo), buscaremos algo así como "pdf freeware". Y... ¡haaaala, estosjauja, cientilamadre programillas encontrados! Aquí no hay más que elegir uno cualquiera y yastá - te dirás tú, sensatamente. Pero, cuidadín - te diré yo, avisándote de lo que te espera...

La mayoría de estos programas son de pago. Muchos de ellos tienen versiones que se ofrecen gratuitamente, pero que no son versiones tan buenas o tan gratuitas como prometen ser. Muchas de ellas son versiones directamente "descuidadas", por usar un término generoso. Otras son una maravilla... los primeros días: pasado algún tiempo, empiezan a pedirte tus datos para mandarlos diosabedonde-diosabepaqué antes de dejarte seguir usando el programa.

Así que si te gusta el pirateo o la aventura, adelante con los faroles. Pero si no, voy a proponerte que pruebes el PDFCreator.

PDFCreator es un programa de código abierto que crea pedeefes a partir de cualquier otro programa que cree documentos (de cualquier tipo) para imprimir en güindous. Una vez instalado funciona como una impresora más. Para bajártelo, vete directamente a
http://sourceforge.net/projects/pdfcreator

Allí encontrarás tres cosas para bajarte, a saber:
· Language files
· PDFCreator (la última buena/estable)
· Release Candidates (para los optimistas o los intrépidos)

Te recomiendo que te bajes la última versión buena/estable. Instálatelo.

Si no te gusta el inglés, bájate el spanish.ini (o el catalan.ini o el traditional_chinese.ini o el que te apetezca).
Una vez instalado el programa, copia este fichero en la carpeta 'languages' que encontrarás en la carpeta en la que lo hayas instalado. Lanza el programa y te aparecerá en el menú 'Language'. Lo seleccionas y yastá.

Ahora ya puedes crear tus pedeefes fácil fácil fácil:
Paso 1.- Escribe tu documento en tu procesador de textos favorito.
Paso 2.- Una vez finalizado, no tienes mas que imprimirlo PERO seleccionando como impresora una llamada "PDFCreator" que estará disponible en tu sistema desde que lo instalastes.

Y eso es tó, esostó, esostodo, amig@s .

El programa es fácil de conseguir, instalar y utilizar; y proporciona unos resultados suficientemente buenos. Una utilidad así se echa en falta de cuando en cuando hasta que se tiene. Una vez que se ha tenido, ya no se puede vivir sin ella. Muy práctico. Muy recomendable para todo el mundo.

Y, como se dice en los mundos de la internés: lo bueno, si gratis, 10 veces bueno.

2 comentarios:

javier.bordonada dijo...

Para convertir sólo un documento, o un documento de vez en cuando no es necesario instalar ningún programa, basta con estar conectado a internet e ir a la dirección: http://convert.neevia.com/
Permite convertir online un docuemtno de nuestro disco duro a pdf.
Soporta multitud de formatos que pueden consultarse en http://convert.neevia.com/fileformats.html

Hernan Berguan dijo...

El otro día rellené una de esas instancias para el ayuntamiento que no te permiten guardar el documento pero sí te permiten imprimirlo. En estos casos no existe ningún documento que convertir a pdf, sino que ¡no existe ningún documento! ¡No deja guardar!
Pero, como deja imprimir, gracias a este maravilloso programita (¡gracias, gracias, gracias!) puede guardarlo. Guardar el pdf fue tan sencillo como ¡imprimirlo con el PDFCreator!
:)